Esta obra abandonada por Guillermo Ricci se encuentra en calle Ramón Iribarren en Caseros, provincia de Buenos Aires. Allí este arquitecto trucho y estafador cobró el 100 por ciento del contrato y la abandonó al 67 por ciento, certificado por perito arquitecto.
No sólo los estafó con la terminación, en el mismo modus operandi de otras estafas como la de una obra de Villa Elisa (ver aquí), en la que pese a haber cobrado el dinero para su inscripción municipal lo evadió. El dueño debió pagar de multas en la Municipalidad de Tres de Febrero $82.560 pesos.
Pero no sólo es el abandono de la obra. A pocas semanas de haber retirado su personal y maquinaria un viento voló más de 580 metros cuadrados de techo. Las deficiencias constructivas son tales que ni siquiera previó las instalaciones sanitarias.
Así se encuentra la obra hoy, a septiembre de 2012







